Hoy

3 04 2011

Hoy creo que es uno de los días que más emociones y estados de ánimo he sentido al mismo tiempo… ilusión, algunos nervios, dolor, diversión, decepción, aburrimiento, cansancio… mucho cansancio…

Por fin he debutado como “luchadora”. Entre comillas porque ahora mismo pesa más lo malo que lo bueno, la verdad. Aunque espero que con el tiempo todo esto cambie porque, sinceramente, quiero mejorar y hacerlo lo mejor posible ya que pienso que si me esfuerzo, realmente podría hacerlo bien.

Me he olvidado de hacer muchas cosas… algunas han quedado fatal… horriblemente mal. Ojalá en el siguiente salgan mejor.

Después de la lucha empecé a sentir un cansancio y un desánimo que no había sentido nunca, y lo peor no es esto, lo peor es que, si al principio del show estaba más o menos bien con la gente, después ya fue un tremendo desastre. No estaba metida en las luchas que había sobre el ring (debido quizá en parte a que las personas que fueron a ver el show estaban demasiado calladas y no daban ganas de estar viéndolo), no estaba nada comunicativa y todo esfuerzo que hiciese por estar bien era en vano.

Debe de ser contagioso. Estoy convencida de ello. De hecho, me suelo obligar a estar bien para no hacer que la onda expansiva de desánimo toque al resto de la gente que me rodea, aunque difícilmente lo consigo y si lo consigo, es por poco tiempo. Demostrado.

Quizá lo merezca, quién sabe.

Conclusión del día de hoy: Necesito esforzarme más, porque sé puedo dar más de mí misma y tengo que dejar de ser tan rancia porque no sirve para nada y no hago más que joder a las personas que me rodean.

 

 

 

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Frase del Día

1 04 2011

Se atormenta una vecina





Este Momento

30 03 2011

Quizá este sea uno de los mejores momentos para escribir, quizá de los peores.

Es ese momento en el que notas que sabes que tienes que escribir pero en el que realmente no sabes de qué. Notas que te mareas y que todo se pierde sin saber bien el porqué.

Hacía muchísimo tiempo que no sentía la FURIOSA necesidad de escribir. Solía hacerlo cuando notaba que no podía más, que la vida me estaba jodiendo seriamente y que no podía soportarla. Estos momentos solían ser en mi época de instituto, cuando todo y cada uno de nosotros creíamos que no pertenecíamos a nuestro cuerpo, que todos se reían de nosotros por nuestra manera de andar y que cuchicheaban a nuestras espaldas porque, ingenuos de nosotros, creíamos que no tenían vida social, que tenían que  estar comentando la nuestra propia. Pero ahora me doy cuenta de que soy la misma persona que era en el instituto, esa persona dolida, ignorante, perdida, acomplejada y que nota que no pertenece a lo que está viviendo y que tiene ganas de dejarlo todo y marcharse para no volver.

Luego te paras a pensar que hay gente que está mucho peor que tú y que realmente no debes comportarte así porque no tienes derecho a quejarte de cosas que en realidad no tienen ningún tipo de lógica, son una gilipollez. Porque, cómo te puedes llegar a sentir tan mal si ellos ni siquiera tienen derecho a decidir sin quieren vivir o morir, si quieren ser explotados o no, si quieren enamorarse, si quiere ser odiados o respetados, o si simplemente quieren pasar desapercibidos por el mundo…

Pero vuelve el dolor, la angustia, el sentimiento de pérdida, la ira, el remordimiento, el pensar que no quiero sentir este malestar que me hace marearme, arañarme las piernas y hacerme heridas sólo pensando en cuánto me odio a mí misma, por volver a sentir lo mismo una y otra vez y caer de la misma manera. Caer pensando que tengo que volver a levantarme con una puta sonrisa en la cara, que a veces es lo más falso que se ha visto y se verá en esta tierra.  Decir buenos días, buenas tardes o buenas noches sin sentirlo, para no molestar a las personas que están a mí alrededor y que no quiero que por comportarme como no debería me dejen a un lado. Como me ha pasado una y otra vez. Esa gente que, en realidad, entiendo que no me quería pero que me hace volver a lo que una vez sentí y ahora rememoro sabiendo que se puede volver a repetir y tengo miedo de quedarme sola. No os podéis hacer una idea del miedo que tengo…

Y no me quito los complejos, de mi cuerpo, de mi mente y de mi alma (si es que existe, o si es que la tengo). Porque ya no sé qué pensar…

Caigo en lo mismo, no soy capaz de meter la siguiente marcha en mi vida, de verdad que no sé. Es muy probable que haya mucha gente en la misma situación que yo pero, ¿sabéis qué? Me importa una mierda. Me importo yo, y sólo yo.

Estoy harta de intentar hacer sentir bien a la gente con frases que pienso y no vivo. Con frases que están ahí rondándome un día sí y otro no en la cabeza, cosas que no consigo hacer sin miedo al qué dirán o, al qué sentiré, o al qué no sentiré. Cosas como beber, drogarse, follar, gritar en público, hacer el gilipollas por la calle, vivir al fin y al cabo. Porque es de lo que se trata, de vivir. Y yo no lo hago. Y estoy harta, pero no noto que el cambio llegue o que vaya a llegar.

No quiere todo esto decir que no haya hecho o dejado de hacer cosas sino, simplemente, que no noto que esté viviendo, no lo siento. No creo que lo que haya hecho sean cosas que merezcan ser recordadas o contadas a nadie. Por eso, jamás cuento anécdotas, historias o tonterías que haya hecho, porque realmente no las he vivido. No sé si se entiende, pero es algo que me mata cada día un poco más.

A veces he tenido miedo porque, en situaciones en las que otra persona se moriría de terror, de pánico, de odio… yo no he sentido nada, simplemente indiferencia y no sé en qué clase de persona me convierte eso.  Pero creo que en ninguna buena.

Ahora mismo, sólo quiero gritar de rabia y abandonarme. Dejar todo y a todos, porque creo no merezco nada, sinceramente.

 





¿Por qué estoy aquí en Barcelona?

16 12 2010

Quizá ésta sea una de la preguntas más difíciles que se le puede hacer a una persona.. yo creo que puedo contestarla rápido y con sinceridad. Vine a Barcelona para aprender a luchar. No cualquier tipo de lucha. Vine a aprender ProWrestling.

Puede que para muchas personas sea una estupidez y probablemente me llamen loca pero es lo que quiero hacer. No sé en qué momento tomé la decisión pero sí que sé que estuve casi un año buscando una escuela en la que se enseñase este tipo de lucha y la encontré, aquí en Barcelona. La única escuela de ProWrestling en toda España.

Y hasta el momento, ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. He encontrado gente que comparte la misma pasión que yo y con la que puedo disfrutar viendo wrestling en la televisión o en eventos en directo sin tener que oír los comentarios de mi padre por detrás: ¡Ya están ahí esos payasos! Si ellos son payasos, yo quiero trabajar en el circo.

Porque pude haber acabado perfectamente la carrera de CC. del Deporte y la Educación Física  en La Coruña, pero no podía perder la oportunidad de pedir una plaza Sicue en Barcelona para saber si valía para el ProWrestling. Y creo que no se me da nada mal.

Así que la respuesta a la pregunta, ¿por qué estoy aquí en Barcelona?, podría ser: para probarme a mí misma, para sacar lo mejor de mí y para demostrarme que puedo conseguir lo que quiera si me lo propongo. Va a ser difícil, pero nadie dijo que el camino que escogí fuera sencillo.





First Entry

30 09 2010

Antes de venir a Barcelona, me prometí a mí misma que iba escribir un diario de todas las cosas que me fuesen pasando en el día a día. Realmente, no sé si es lo correcto o no escribir para gente que no conozco y que, probablemente, no les importe para nada mi vida.

Pero un día, viendo una entrada de vídeo en YouTube, alguien dijo: “Documenta tu vida” y me dije, ¿por qué no empezar a hacerlo ahora? No sé si escribiré todos los días, y ni siquiera sé si lo haré de semana en semana, pero lo que sí sé es que una vida merece ser guardada para poder ser revivida.

Puede ser que me ocurran cosas malas, espero que sean las que menos (de las que, sin duda, iré aprendiendo) pero también me ocurrirán muchas otras buenas que harán que la vida merezca ser vivida (o, al menos, así lo espero).

Empezaré contando quién soy y de dónde vengo para ir descubriendo a dónde voy y qué es lo que espero que suceda en un futuro. ¿Qué ocurrirá a partir de aquí? Nadie lo sabe, así que tendré que ir viviéndolo para averiguarlo.